¿Por qué las mujeres no gimen en el gimnasio?
Si gritas durante tus últimas repeticiones, puedes generar más fuerza. Entonces, ¿por qué las mujeres no lo hacen?
Comportamiento típico de gallito
Para ser claros: esta no es precisamente una pregunta que me quite el sueño por la noche. Por eso, déjame empezar primero por el motivo.
Últimamente, por casualidad, he entrenado unas cuantas veces seguidas en momentos en los que había algunos Golf con el escape ruidoso. De esos chicos que hacen un ruido desproporcionado para la potencia que entregan. A menudo miro a mi alrededor para ver cuál es el motivo de ese volumen exagerado. Normalmente ves entonces a alguna mujer caminando por la zona de pesas, aparentemente dentro del alcance auditivo. No hace falta montar un gran estudio. Mujer fuera, volumen abajo. Me atrevo a afirmar que hay una relación.
También es bastante común que el peso con el que se entrena suba de repente. Eso puede explicar el mayor volumen de sonido y por tanto es una variable que debes corregir. Aun así, después de esa corrección, me sigo atreviendo a hablar de una relación mujer-en-el-gimnasio:volumen-del-hombre. Un peso más pesado no explica por qué en tu primera rep de una serie de 15 ya estás gritando como si pasaras el fallo. Tampoco explica por qué de repente dejas caer las pesas al suelo lo más fuerte posible y golpeas los discos contra la barra a lo bruto*. Casi te falta ponerte con un altavoz junto a cada disco para anunciar cuánto peso estás usando.
Por cierto, las mujeres no son la única causa posible de este tipo de comportamiento. También puede pasar cuando el orden natural de un gimnasio se altera por un 'bodybuilder de fuera'. Si de repente entra un new guy que es más grande que todos los demás en el gym. Entonces algunos machitos alfa empiezan a chillar, totalmente confundidos por la jerarquía cambiada.
*La única excusa para esto es si lo aprendiste de Arnold en Pumping Iron.
¿Por qué las mujeres no gimen en el gimnasio?
Y así me pregunté esta mañana: ¿por qué no lo hacen las mujeres?
Quizá las mujeres no ven la necesidad de recibir más atención de los hombres en el gimnasio. Ya la reciben con bastante frecuencia sin pedirla. O no ven gemir y gritar durante el entrenamiento como una forma práctica de conseguir esa atención. Tal vez porque no es la 'imagen femenina' que quieren transmitir.
Frente a otras mujeres, es posible que no estén en absoluto ocupadas intentando aumentar su social status. Pero he tenido que ver demasiadas chick flicks como para creer eso. Es más, en realidad no entiendo por qué no existe una variante femenina del término comportamiento de gallito. En la medida en que exista entre mujeres en el gimnasio, quizá no ven entrenar en modo bárbaro como el mejor método.
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Que quizá no haya razones sociales para que las mujeres entrenen haciendo ruido, o que incluso haya razones para no hacerlo, eso sí puedo imaginármelo.
¿Estigma gritón?
Pero, por supuesto, no debemos pasar por alto el hecho de que gemir fuerte en el gimnasio no es solo espectáculo. Instintivamente lo hacemos de forma natural cuando realizamos un esfuerzo muy pesado de verdad. Sensiblemente ayuda a activarte, enfocarte mentalmente y controlar la respiración. Ya escribí una vez un artículo sobre el valor añadido de la fuerza de gemir durante esfuerzos físicos, tal como se ha demostrado en investigaciones.
Gritar durante el entrenamiento de fuerza podría aumentar la fuerza máxima producida en un 12%, según mostró un estudio tratado en ese artículo. Por eso, quizá la pregunta tampoco sea por qué las mujeres no ven una razón para gemir en el gym durante un esfuerzo pesado, sino por qué sí ven una razón para no hacerlo.
No será por la intensidad con la que muchas mujeres hacen entrenamiento de fuerza hoy en día. Especialmente en los últimos diez años ha habido una gran evolución en la que cada vez más mujeres ven los beneficios del entrenamiento de fuerza. Donde antes aún se veía como una 'cosa de hombres', muchas mujeres lo ven ahora como una receta para su figura ideal. Que, sin embargo, todavía exista un estigma alrededor de la combinación mujer, entrenamiento de fuerza y masa muscular, de eso sé mucho como fotógrafo fitness. "De verdad no me parece bonito un sixpack así en una mujer", como reacción a una foto compartida, por ejemplo.
Las tenistas no tienen ningún problema en hacer mucho ruido cuando golpean la pelota. Con razón, como mostró un estudio en el mismo artículo: la pelota recibió casi un 4% más de velocidad cuando se gemía. Eso no resta precisamente feminidad. Es más, a veces se considera 'demasiado femenino'.
Curioso que al parecer importe si llevas una falda corta y golpeas una pelota o si levantas un peso pesado con yoga pants.
Dale la vuelta
Imagina que uno de esos Golf con escape vuelve a hacer el numerito en el rack de sentadillas porque ha visto a su presa natural. Por supuesto deja todos los discos en la barra para que todo el mundo pueda ver el peso con el que hizo con esfuerzo dos repeticiones, supuestamente.
Entonces me parecería muy bueno que, como mujer, entraras en ese rack e hicieras 15 reps con el mismo peso como calentamiento. Si después le metes otros 40 kg y gritas para que te oiga todo el gimnasio, solo para mostrar quién manda.
Creo que después de eso se quedaría muy callada la zona de pesas.
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